MI LIBRO
TREINTA Y CUATRO
Durante años, Carolina intentó desaparecer detrás de un cuerpo cada vez más pequeño. Pero su trastorno de la conducta alimentaria no hablaba solo de comida, peso o apariencia. Hablaba del miedo, la exigencia, la vergüenza, la culpa y el deseo desesperado de ser suficiente.
En Treinta y cuatro explora cuanto permanecía oculto tras esos síntomas visibles. El cuerpo era solo la punta del iceberg de un trastorno que condicionó sus relaciones, su manera de afrontar la incertidumbre y su entrada en la vida adulta.
Comprender qué se escondía bajo él fue el primer paso para reencontrarse consigo misma y comenzar a construir su propia vida.