Int. Día. Velatorio de mi tío Pepín (sí, los Lapausa somos capaces de liarla donde sea) Inspiración: “Cuatro bodas y un funeral”, (conozco más pelis sobre el tema, la verdad no muchas, pero es que siempre he querido llevar un sombrero como el de Andie MacDowell y estar rodeada de ingleses en chaqué, dejadme, ¡por favor!).

Los velatorios son tan intensos que tienen momentos para todo, llorar, reír y aburrirte. En uno de esos momentos mis hermanas y yo matamos el tiempo observando a mi madre, lo cariñosa que es, lo sociable y pendiente que está de todo el mundo. De repente se le acerca un chico trajeado y ella se abraza a él compungida para darle el pésame. Se tira un largo rato hablando y llorando con él, con esos besos de tía de los que van tres en uno. Él parece un poco tenso, sin saber muy bien cómo terminar la conversación, pero como la gestión emocional de la mayoría de los hombres de este país, de mediana edad, no es que sea una cosa brillante, lo dejamos pasar.
Nosotras (tres hermanas como las de Chéjov) intercambiamos miradas de “¿sabéis quién es ese?” que se responden con un “NO” rotundo y a la vez buscan la complicidad del resto de la sala: tías, primas, amigos, mi propio padre, pero nadie puede resolver la incógnita. A lo mejor es el típico primo del vecino de la amiga de la prima del cuñado de…. que viste una vez cuando tenías cuatro años y ya no te acuerdas, que en estos sitios esas cosas pasan.
Después de un rato mi madre se acerca y nos dice: “Hay que ver, el sobrino del tío que afectado está. Me ha dado una pena.” El silencio invade la sala, nos miramos los unos a los otros y mi padre, valiente como él solo, lo rompe con un: “No, Chari, ese chico no es el sobrino de Pepe. Es el empleado de la funeraria que ha venido a avisarnos de que cierran la sala. ¿No has visto la identificación que lleva colgando en la solapa del traje?”. A lo que sigue una carcajada común y sí, creo que hasta mi tío también se rio un poco, que era un cachondo y campeón de tenis en Miraflores de la Sierra. Aquel momento transforma Cuatro bodas y un funeral en otra desternillante película inglesa Un funeral de muerte (con enano de Juego de Tronos como protagonista incluido, ¡qué actorazo!) ¡Qué bien viene reírse de todo!
Tío, un besín allá donde estés.
Por cierto, a ver si después de este movie-momento os podéis quitar la cancioncita de la cabeza… I feel it in my fingers…

 

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